Hace unos años, yo estaba cursando una materia que se llama Lecturas. En esta cátedra, básicamente analizamos varias piezas de literatura en inglés. No es mucho lo que recuerdo de esas clases, de hecho, reprobé la materia. Sin embargo, hubo un tema que me pareció bastante interesante, fue la poesía en inglés. Debo aclarar que la poesía no me gusta mucho, pero la poesía fue un medio para poder observar la evolución del inglés.
En la clase comenzamos con extractos de poesía del siglo V. Ahí era evidente la influencia de las lenguas germánicas. Es prácticamente imposible entender el sentido de esas poesías en su forma original. Mi profesor nos tuvo que entregar la traducción a inglés moderno para que pudiésemos comprenderlas o al menos leerlas.
Lo interesante para mí comenzó cuando mi profesor nos ilustró con poesía del siglo XI. Ya para ese momento, el cambio había sido radical.
En el año 1066 inició la invasión por parte de los normandos al Reino de Inglaterra. Dicha invasión estaba dirigida por Guillermo el Conquistador, también conocido como el Duque de Normandía.
Se libraron arduas batallas, hasta que por fin los Normandos lograron imponerse, implantando entonces rasgos de su cultura y de su lengua que han durado hasta nuestros días.
Muchas de las palabras del inglés contemporáneo, provenienen del francés. De hecho hay algunos lingüistas que dicen que entre uno y dos tercios de las palabras del inglés moderno provenienen del francés. En muchos casos es evidente y en otros no tanto pero la relación entre estas dos lenguas es innegable.
Leí también en alguna parte, que un angloparlante que nunca ha estudiado francés puede conocer en promedio unas 15000 palabras de dicho idioma.
No estoy seguro de que esta cifra sea precisa, sin embargo, mi experiencia me hace creer que es posible.
Cuando empecé a tomar clases de francés en el colegio, ya yo tenía varios años con clases de inglés y ¿qué ocurrió? Yo era el mejor estudiante en las clases de inglés y me convertí también en el mejor estudiante de Francés. ¿casualidad? No lo creo. En aquel momento no reflexioné mucho al respecto, ahora tengo fuertes razones para pensar que mi éxito en francés se debió en gran parte a mis conocimientos previos de inglés.
Supongo que no soy el único al que le ha pasado algo como esto, deben haber otros casos similares por ahí.
Espero que este artículo les sirva de algo.
Au revoir!
Nota: este es un artículo que hace unos años publiqué en otro blog en el cual hablaba de temas variados pero me pareció interesante incluirlo en este blog porque la información que allí aparece sigue siendo útil.
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